Discutiendo acerca de los pormenores de la vida nos dimos cuenta de la gran cantidad de cosas en común que había entre nosotros. No trato de decir que fuéramos almas gemelas, pero podríamos decir almas cuates.
Después de 7 minutos, se fue, por lo que me volví a quedar ahí de nuevo en la soledad, confiando en que el encuentro se repitiera. Aquella casualidad, aquella alineación estelar, nos volviera a reunir y me regalara, al menos, 7^2 minutos.
Después de 7 minutos, se fue, por lo que me volví a quedar ahí de nuevo en la soledad, confiando en que el encuentro se repitiera. Aquella casualidad, aquella alineación estelar, nos volviera a reunir y me regalara, al menos, 7^2 minutos.
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